LEMA ORANTE

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    El silencio... es el sustento del sonido. 

    Y en él se gestan... las palabras.

    “El sentido”. 

     

    Con el silencio, se escucha. 

     

    Desde el silencio, la respuesta a la escucha… es evidente.

     

    Nada sobra ni falta… Hay lo que debe haber.

     

    Si la escucha no es prejuiciosa..., el coloquio se hace fecundo...; el compartir se hace obvio...; y la colaboración, necesaria.

     

    Quien anda con las quejas, siempre cojea. A quien anda con las esperanzas, le sobran las piernas.

     

    El mirar siempre condena. El ver siempre descubre.

     

    Cuando la queja es exigente, el auxilio es... deficiente.

     

    Y la vigilia es atención... haciéndose disponible a la alerta. 

     

    Con ello se transcurre... en el humor, en el respeto, en el compartir y en el… descubrir

    Y así se evita la necesidad de la alarma.

     

    ¡Atentos!...

     

    Ocupados en los logros, ocupados en las posesiones, ocupados en las pertenencias, ocupados en las ganancias, ocupados en las seguridades, ocupados en las justicias, ocupados en las verdades… el ser contemporáneo está ocupado

    Se ha llenado de sí mismo.

     

    Y, en consecuencia, siempre está... en ese borde y en ese límite de la explosión. 

    Una explosión de rabia... una explosión de violencia, o una explosión de desespero, o una explosión de huida, o una explosión de tristeza, o una explosión de manías. 

    Y es así como aumentan y se incrementan progresivamente las discapacidades cognitivas...; las egoístas posesiones...; las vulgaridades permanentes.

    El respeto se hace... ¡raro! Y la amabilidad, ausente. Cuando aparece casualmente, es como un tesoro. 

     

    Pareciera por momentos que el mundo ¡se acaba!, y hay que recoger... lo que aún queda, no vayamos a quedarnos sin nada.

     

    ¿Será útil descargarse de preocupaciones?

    ¿Será urgente... abrirse a las vacuidades?

    ¿Será perentorio testimoniar... las creencias en amores?

     

    Y en la medida en que se responde a estas cuestiones, amplificamos nuestras visiones...: esas percepciones que en término genérico se llaman “visiones”; esas percepciones que nos hacen sintonizar... diferentes momentos, circunstancias y aconteceres. Y así, sentir y descubrir por dónde nos llevan y dónde estamos.

     

     

     Y al llamarnos a orar con dictámenes y sentencias, nos tratan de mostrar un recorrido, unas marcas, para que el transcurso se realice por los senderos del corazón. 

    Para que seamos útiles auxilios... y prósperos en ofrendas y disposiciones.

    Para que nos situemos en una vibración de consciencia, inspiradora, descubridora, alentadora.

     

     

     Y podría decirse que la vigilia de este día... tiene los aditamentos necesarios para descubrir...; para descubrir las auténticas y sentidas versiones de nuestras posiciones, de nuestras dedicaciones, de nuestras acciones.

     

    “Descubrirme”.

    ***

     

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  •  

    Silence... is the sustenance of sound.

    And in it... words are gestated.

    "Meaning".

     

    With silence, one listens.

     

    From silence, the response to listening... is evident.

     

    Nothing is lacking or in excess... There is what there should be.

     

    If listening is not prejudiced..., dialogue becomes fruitful...; sharing becomes obvious...; and collaboration, necessary.

     

    Those who walk with complaints, always limp. Those who walk with hopes, have plenty of legs.

     

    Looking always condemns. Seeing always discovers.

     

    When the complaint is demanding, the help is... deficient.

     

    And wakefulness is attention... making oneself available to alertness.

     

    With this, one journeys... in humour, in respect, in sharing and in... discovering.

    And thus, the need for the alarm is avoided.

     

    Pay attention!...

     

    Busy with achievements, busy with possessions, busy with belongings, busy with profits, busy with securities, busy with justice, busy with truths... the contemporary being is busy.

    It has become full with himself.

     

    And, consequently, it is always... on that edge and at the limit of explosion.

    An explosion of rage... an explosion of violence, or an explosion of despair, or an explosion of flight, or an explosion of sadness, or an explosion of mania.

    And so it is that cognitive disabilities progressively increase and grow...; selfish possessions...; permanent vulgarities.

    Respect becomes... rare! And kindness, absent. When it appears by chance, it is like a treasure.

     

    It seems at times that the world is coming to an end!, and we have to collect... what is still left, lest we be left with nothing.

     

    Will it be useful to unburden oneself of worries?

    Will it be urgent... to open up to emptiness?

    Will it be peremptory to bear witness... to beliefs in love?

     

    And to the extent that these questions are answered, we amplify our visions...: those perceptions that in generic terms are called “visions”; those perceptions that make us tune in to... different moments, circumstances and events. And thus, to feel and discover where we are taken to and where we are.

     

    And by calling us to pray with rulings and sentences, they try to show us a route, some marks, so that the journey may take place along the paths of the heart.

    That we may be useful helpers... and prosperous in offerings and dispositions.

    That we may place ourselves in a vibration of consciousness, inspiring, discovering, encouraging.

    And it could be said that the vigil of this day... has the necessary elements to discover...; to discover the authentic and heartfelt versions of our positions, our dedications, our actions.

     

    “To discover myself”.

    ***

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    Y, al llamarnos, no nos reclaman ganancias por escuchar. 

    Y, sí: habitualmente ocurre que las escuchas buscan conocer, saber, aprender…; sacar algún beneficio.

    Y así es conocido el rezo: como plegarias que buscan ayuda, ganancia, logros, que se hacen difíciles en el cotidiano actuar. 

    Seguramente, podría decirse que es una de las peores lacras que tienen los orantes, porque parten del principio humano de... alguien que tiene, que puede y que da.

    Y al tildarlo de “lacra”, que pudiera parecer un insulto, no es con esa intención. Es con la motivación de darnos cuenta de que, cuando nos llaman a orar, cuando nos disponemos a orar, no lo hacemos ante un igual, no lo hacemos ante un portentoso, grandioso y poderoso –cualidades que, a lo largo de la historia, el hombre ha ido atribuyendo a lo desconocido-. 

    Y lacra como “lacre”: dícese de aquel sello que cierra, que asegura que el contenido del mensaje, de la carta, está asegurado.

    Al “deshumanizar” al Misterio Creador, cualquier petición, cualquier búsqueda de ganancia, es una torpeza que nos aleja de la verdadera dimensión de una vivencia amplificada de nuestra presencia en el Universo. 

    Y ciertamente se comprueba, en lo cotidiano, cómo cada ser en dificultad se pregunta, inquiere, reclama... justicia divina sobre su proceder, sobre su vivencia, sobre sus dolencias, sobre…

    Es así que el sentir suele oscilar entre admiración y rabia. Cuando los aconteceres son favorables, se admira; cuando no, se repudian. 

    Aún se conserva y permanece la idea de que el reclamo hacia lo divino trae frutos y beneficios. 

    Sí. Es alguien que anda por ahí despistado y que, si le reclamas adecuadamente, depara en ti y te da los beneficios que precises. 

    Eso está ahí –aunque intelectualmente no se asuma-, está ahí como una necesaria actividad de la vida. 

    Podría hasta decirse: “¿De verdad, de verdad quieres más de lo que ya eres? ¿Más? ¿Quieres sobresalir sobre otros? ¿Quieres prevalecer en poder y en dominio?”

    Aún no se es consciente de los dones que, el hecho de existir, suponen en la Creación. Y cada cual, a su manera, pide más y mejor.

    Al acudir a la Llamada Orante –en consecuencia-, nuestra escucha no supone un reclamo. Supone un descubrir. Supone un atender. Supone un apercibirse del detalle de cada circunstancia del vivir.

    En actitud, la disposición orante ha de ser vacía, clara, transparente; en actitud de sensibilizarse... sin saber a qué. 

    El saber los planes divinos es absolutamente inútil; si bien, en la medida en que el ser se diviniza a sí mismo, se egolatriza, es capaz de describir los aconteceres propios y ajenos, de esos que se dice que “están escritos”. 

    Hoy, incluso, los mejores escribanos de nuestro código genético saben que las variables cambiables, mutables... –y demás “amables” sorpresas- son inabordables. Eso, por ver una parte a la que se le da el valor de “¡el código!”. 

    Pero, sí. El ser ha tentado permanentemente a la Creación. Y se atreve a leer los designios, los futuros y los planes que lo divino tiene previstos para éste, aquél, el otro...

    Y ¡claro!, ¡claro que con “X” frecuencia se atina! ¡Claro! Es como decir:

    .- Al final de la jornada... –no sé, presagio- presagio que al final de la jornada estarás cansado y tendrás sueño. 

    .- Vale, gracias.

     Algo así. 

    Y curiosamente –para redondear este apartado-, la idea del Misterio Creador siempre es la del fustigador, la del castigador, la del amenazante, la del que te juzga, te condena. No la del proveedor, la del generador, la del bondadoso, la del clemente, la del misericordioso. No, esa no la dicen los posos del café, ni la quiromancia, ni la cartomancia... No. El destino suele estar teñido de terror, horror, drama, tragedia. 

    Y como todo eso está ahí como inconsciente colectivo, sí podríamos… ¡si tanto se dice que Dios es Amor! –y ya lo dijeron los Beatles, que lo que necesitamos es amor-, pues hay, hay mucho. Lo que ocurre es que se emplea mucho sucedáneo.

    Pero, al detalle que íbamos. Cuando evoquen… –porque se da el caso, ¿verdad?; sí, se da el caso de ‘premonicionar’-, recuerden simplemente: “la vida es maravillosa”. Y ya está. Todo lo que te va a pasar es bueno. ¡Todo! 

    La Bondad Superior no es intransigente. Todo lo que te va a pasar es bueno

    .- Pero ¿alguna cosa en especial, así...?

    .- No. A lo mejor no te toca la lotería nunca. No. A lo mejor nunca tendrás millones, ¿verdad? Pero, te ocurra lo que te ocurra, es bondad. 

    .- Y ¿cómo me irá el amor?

    .- Si amas y no esperas renta ni beneficio, ¡bien! 

    .- ¿Seguro? 

    .- Seguro. 

    .- Pero eso, lo ve usted ¿en dónde? 

    .- ¡En todo! Las nubes, el café…

    Pero esto normalmente no se escucha, ¿verdad? Nos avisan del divorcio, de la separación, de la enfermedad, del tumor, del accidente... Y está bien un puntito de atención, un puntito de alerta. Bien. Hasta ahí. 

    Pero si el punto orante es... esa Nueva Bondad que descubrimos en los tiempos en los que transcurrimos...

    Y le decimos “Nueva”, no porque haya cambiado de Bondad el Misterio Creador, sino porque nos estamos dando cuenta de ella. “Y le decimos ‘Nueva’, no porque haya cambiado de bondad, el Misterio Creador, sino porque, dadas las circunstancias, nos estamos dando cuenta de ella, y por eso decimos ‘Nueva’”.

    Y enseguida, claro, surge la pregunta:

    .- ¿Y qué hacer cuando viene “lo malo”? 

    .- ¿”Lo malo”? ¿Eso qué es? 

    ¿Hay algo “malo” en la oración? ¿Hay algo “malo” en la vida? 

    Que hagamos algo que perturbe la estancia no significa que exista esa particularidad. Aún en las peores circunstancias. 

    Cierto es que tenemos que... –¡claro!- limitarnos, para cuestiones de estancia, convivencia... ¡Ya! Sí. Pero, por encima de eso –y es el sentido de la Llamada Orante de ahora-, es que cualquier acontecer –y cuesta trabajo el asumirlo- es Bondad. 

    De inmediato surge la protesta razonable, lógica y sensata... 

    ¡Huy! ¡Qué palabras más feas!… –bueno, no hay palabras feas; pero qué feas, ¿no?-. Y que dicen: “Bueno, pero ¿y si pasa esto, y si pasa aquello, y si pasa lo otro?”

    El refrán de “no hay mal que por bien no venga” no está mal. No está mal. Porque nos abre una pequeña ventana ante lo que podamos considerar negativo, malo, pernicioso, peligroso. 

    Y si estamos en el magma de la Bondad, y si no vamos a por la renta y el beneficio, si no vamos demandando privilegios, si no exigimos garantías, sino que nos disponemos a la complacencia... a la complacencia de la bondad de vivir, desarrollaremos la naturaleza de la adaptación complaciente, la naturaleza de esa Bondad Superior Nueva, la naturaleza de esa entrega incondicional, la naturaleza de ese servicio gratificante, la naturaleza de ese dispuesto –del disponible-, la naturaleza de sabernos permanentemente creados, diariamente distintos. 

    Renunciar, como exigencia, a entender, comprender, saber, controlar, dominar. Que eso se suele exigir. 

    .- ¡Es que no entiendo por qué a mí me pasa esto!

    .- ¡Ah!, ¿no?

    Cuando la frase es ésa, el comienzo es... ¡pésimo!: “No entiendo por qué a mí me pasa eso”

    “Pasa”. Lo de “a mí” sobra. 

    ¡Ah! Voilà, voilà, voilà!... Cuando la importancia personal, cuando las vivencias se restringen al dominio, al saber, al conocer, el nivel de flexibilidad, el nivel de adaptación, el nivel de convivencia es muy deficiente. Y siempre chocará; siempre insatisfecho; siempre protestará. 

    Y la vida no es una protesta ni una queja permanente. 

    Es una sorpresa continua.

    Un descubrir... un descubrir itinerante que, con actitud despejada, sin prejuicios y sin condiciones, nos permite ir descubriendo... y darnos cuenta de que nos llevan, de a dónde nos llevan. Y entrar en ese permanente y agradecido estar.

    Orar sin renta, con la certeza de la Bondad Permanente. 

    Orar sin entender, con la consciencia abierta... en transparencia. 

    Cuando el amor, ¡cuando el amar despierta!, hacerse eco de sus mareas, de sus corrientes, de sus inagotables recursos.

    ***

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    And, when they call us, they do not demand profits from us for listening.

    And, yes: it is often the case that listening is about knowing, learning...; obtaining some profit.

    And that is how prayer is known: as prayers that seek help, profit, achievements, which become difficult in everyday life.

    Surely, it could be said that it is one of the worst scourges of prayers, because it is based on the human principle of... someone who has, who can and who gives.

    And by calling it a “scourge”, which might seem to be an insult, it is not with that intention. It is with the motivation of realizing that, when we are called to pray, when we prepare to pray, we do not do it before an equal, we do not do it before a mighty, great and powerful one –qualities that, throughout history, man has been attributing to the unknown-.

    And [1]scourge as “sealing wax”: it is said of that seal that closes, which ensures that the content of the message, of the letter, is secured.

    By “dehumanizing” the Creative Mystery, any request, any search for profit, is a clumsiness that distances us from the true dimension of an amplified experience of our presence in the Universe.

    And we can certainly see, on a daily basis, how each being in difficulty asks, inquires, claims... divine justice about its actions, about its experience, about its ailments, about...

    Thus, the feeling tends to oscillate between admiration and anger. When events are favourable, they are admired; when they are not, they are repudiated.

    The idea to claim to the divine brings fruits and a benefit is still maintained and remains.

    Yes. It is someone who is wandering around confused and who, if you ask him properly, will come to you and give you the benefits you need.

    That is there –although intellectually it is not assumed- it is there as a necessary activity of life.

    One might even say: “Do you really, really want more than you already are? More? Do you want to excel over others? Do you want to prevail in power and dominion?”.

    We are not yet aware of the gifts that the fact of existing represents in Creation. And each one, in their own way, asks for more and for better.

    By going to the Prayer Call –consequently- our listening is not a claim. It is a discovery. It involves attentiveness. It involves becoming aware of the details of every circumstance of living.

    In attitude, the prayerful disposition must be empty, clear, transparent; in an attitude of becoming sensitive... without knowing to what.

    Knowing divine plans is absolutely useless; although, to the extent that the being divinises itself, it becomes egotistical, it is capable of describing its own and other people's events, of which it is said “they are written.”

    Today, even the best scribes of our genetic code know that changeable, mutable variables... -and other "kind" surprises- are unapproachable. Just, to see a part that is given the value of “the code!”.

    But yes. The being has permanently tempted Creation. And it dares to read the designs, the futures and the plans that the divine has foreseen for this one, that one, the other...

    And of course! Of course, with “X” frequency is often right! Of course! It's like saying:

    .- At the end of the day... –I don't know, I foresee- I foresee that at the end of the day you will be tired and sleepy.

    .- Okay thanks.

     Something like this.

    And curiously –to round off this section- the idea of ​​the Creator Mystery is always as someone whipping, punishing, threatening, judging, condemning you. Not the provider, the generator, the kind, the clement, the merciful. No, that one is not the one that is told by coffee grounds, nor by palmistry, nor by cartomancy... No. Destiny is usually tinged with terror, horror, drama, tragedy.

    And since all that is as a collective unconscious there, yes, we could... if it is said so much that God is Love! –and the Beatles already said it, that all we need is love-, well there is, there is a lot of it. What happens is that a lot of substitutes are used.

    But, let go back to the point. When you evoke… –because it does happen, doesn’t it?; yes, it does happen to 'premonition'-, just remember: “life is wonderful”. And that's it. Everything that is going to happen to you is good. Everything!

    Higher Goodness is not intransigent. Everything that is going to happen to you is good.

    .- But anything in particular, like...?

    .- No. Maybe you will never win the lottery. No. Maybe you'll never have millions, right? But whatever happens to you, it is goodness.

    .- And how will love go for me?

    .- If you love and do not expect gain or profit, will go fine!

    .- Are you sure?

    .- Sure.

    .- But, where do you see that?

    .- Everywhere! The clouds, coffee...

    But you don't normally hear this, do you? We are warned of divorce, separation, illness, tumour, accident... And a little bit of attention, a little bit of alert is good. Good. That is as far as it goes.

    But if the prayer point is... that New Goodness which we are discovering in the times in which we are living...

    And we say “New”, not because the Creator Mystery has changed its Goodness, but because we are becoming aware of it. "And we call it 'New', not because the Creator Mystery has changed its goodness, but because, given the circumstances, we are becoming aware of it, and that is why we say 'New'".

    And immediately, of course, the question arises:

    .- And what to do when “the bad” comes?

    .- "The bad"? What is that?

    Is there something “bad” with prayer? Is there anything “bad” in life?

    Just because we do something that disturbs the stay does not mean that that particularity exists. Even in the worst circumstances.

    It is true that we have to... –of course!- limit ourselves, for matters of stay, coexistence...! Yes. But, above and beyond that -and this is the meaning of the Prayer Call now- is that any event -and it is difficult to assume it- is Goodness.

    The reasonable, logical and sensible protest immediately arises...

    Oh! What ugly words! –well, there are no ugly words; but they are ugly, aren’t they?-. And they say: “Well, but what if this happens, and what if that happens, and what if the other thing happens?”.

    The saying “every cloud has a silver lining” is not a bad one. Not bad. Because it opens a small window for us to what we may consider negative, bad, pernicious, dangerous.

    And if we are in the magma of Goodness, and if we do not go for rent and profit, if we do not demand privileges, if we do not demand guarantees, but rather we prepare ourselves to please others... the pleasure of goodness of live, we will develop the nature of complaisant adaptation, the nature of that New Higher Goodness, the nature of that unconditional dedication, the nature of that gratifying service, the nature of that willingness -of the available-, the nature of knowing that we are permanently created, daily different.

    To renounce, as a demand, to understand, comprehend, know, control, dominate. That is usually required.

    .- I just don't understand why this happens to me!

    .- Oh don’t you?

    When the sentence is that, the beginning is... lousy!: “I don't understand why that happens to me”.

    "Happens". “To me” it is unnecessary.

    Ah! Voilà, voilà, voilà!... When personal importance, when experiences are restricted to mastery, to knowledge, to knowing, the level of flexibility, the level of adaptation, the level of coexistence is very deficient. And it will always clash; always dissatisfied; will always protest.

    And life is not a protest or a permanent complaint.

    It is a continuous surprise.

    A discovery... an itinerant discovery that, with a clear attitude, without prejudices and without conditions, allows us to discover... and realize that we are being taken, and where we are being taken. And enter into that permanent and grateful being.

    Pray without profit, with the certainty of Permanent Goodness.

    Pray without understanding, with open consciousness... in transparency.

    When love, when loving awakens!, become an echo of its tides, its currents, its inexhaustible resources.

     

    [1] In Spanish the words scourge and sealing wax have almost the same letters: Lacra and lacre.

    ***

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  •  

    Y todo pudiera haber parecido indicar que, después de aquel desembarco en Normandía, hace apenas 80 años –con aún supervivientes-... parecería indicar que los festivos arreglos que se conmemoran en este triunfo... daban por zanjadas –daban por zanjadas- las guerras. 

    Fue un sacrificio ¡inmenso! No encontraban otra manera de terminar la contienda. 

    Pero pronto vinieron los repartos. ¿“Después” de la guerra? –con interrogación-. Y los repartos de los victoriosos se hicieron racistas, esclavistas, dominantes... Lo más adecuado para preparar las siguientes guerras.

    El caso es que... –y ahí la advertencia de la Llamada Orante-... es que no se desarrolló –y no es previsible que tampoco lo haga- una contienda semejante, sino más bien una propagación de contiendas parciales que sigan el modelo original, y que la única solución sea el destrozo final. 

    ¡Bueno! Podría ser que esa fuera la trayectoria de la humanidad: armarse sistemáticamente para controlar su población y mostrar sus diferentes dominios. 

    Eso sigue; mas, mas, mas... ese desarrollo personal, que –al principio del principio- en la Primera Mundial, era tan grupal que... ¡había que ir a la guerra y punto! –no hacía falta nombre y apellido-, ahora, gracias al desarrollo combativo, poderoso, violento –“combativo, poderoso, violento”-, además de la parcialidad generalizada de guerras establecidas, y siguiendo modelos pasados, se procura que cada cual –ahora sí con nombre y apellido- se destaque en su guerra personal. 

    Si antes era “conócete a ti mismo”, ahora es “acaba contigo mismo”

    Descubrirás una multitud de defectos que tendrás que combatir; que, junto con las bacterias que se hacen resistentes, poco va a quedar de ti. Por supuesto –¡ni qué decir tiene!- que todos los que te rodean son peores que tú; a los cuales tendrás que combatir de una manera o de otra, para garantizar tu hegemonía personal, tu importancia. 

    Y es así que cada uno puede llegar a ser líder, vencedor, triunfador, perdedor, derrotado, asustado, huido, rencoroso, vengativo... Con la particularidad, además, de que se pueden turnar: el que hoy fue derrota y desespero, mañana puede ser exitoso y... financiero incluso. 

    El modelo se repite en diferentes escalas. Pareciera que hubiera una tripleta genética o un epigenoma descomunal, que se transmite ya definitivamente de unos a otros. 

    Y a todo esto, pasaba por allí un niño... que preguntó al aire: “Y Dios... ¿dónde está?”.

    Sería casualidad, pero se hizo un silencio espeso, denso. Como un no querer mirar. 

    Los pájaros dejaron de volar. Se posaron indecisos. 

    Las nubes miraban sorprendidas. El viento no se movía. 

    El agua quedó suspendida, como no queriendo seguir... calmando la sed. 

    Las hojas de las plantas se miraban sorprendidas. 

    “¿¡Dónde está!?” –gritó una piedra; no era muy grande-. 

    Todos miraron para buscar desde dónde venía el sonido.

    “¡Allí!” –dijo la tierra-. 

    Y todos miraron hacia su tierra... y sólo veían tierra.

    “¡Allí!”...

    Nadie sabía a dónde mirar. 

    “¡Aquí!” –dijo la luna-. 

    Pero, en cuanto se fue...

    “¡Aquí!” –dijo el sol... en cuanto apareció-. 

    “Aquíii” –dijo el llanto, con tres lágrimas-.

    “Ajaaquí” –dijo la risa, con una carcajada-.

    “¡Allí!” –dijo… ¿quién?-.

    Sin dirección. “¡Allí!”.

    Todo continuaba... quieto

    “¡Dónde?”. 

    “¿¡Dónde!?”. 

    Y como un murmullo que empezaba a mover las nubes, el agua, las plumas de los pájaros…; como un suspiro... ante un nuevo sonido desesperante:

    “¡¡Dónde...??”.

    No se sabe quién contestó, si fue un pez o una garza... un león, un elefante... un viandante... Pero sí se escuchó claro, “por todos”, sin saber de dónde venía la voz, el sonido, la palabra:

    “¡En ti!”.

    Todo empezó a moverse inquieto. Todo comenzó a precipitarse. El viento se aceleró... El amanecer se acrecentó... Apareció la lluvia. El río corrió... 

    El niño… –¡ah!, ¡el niño!- sonrió... y siguió. 

    Todos quedaron inquietos, como si algo hubiera encumbrado su interior. Todos quedaron… ¡sorprendidos!… viendo que no eran lo que pensaban que eran.

    ¡De repente!, no supieron. La sapiencia... se diluyó. 

    Y lo que había era un... clamor

    .- ¿Un clamor?... 

    .- ¡Sí! Un clamor. 

     

    .- ¿Un clamor?

    .- ¡¡Un clamor!!

    .- ¿En ti?

    .- ¡Sí!

    .- ¡¡Diooos!!… 

    .- “¿Soy clamor?” –dijo uno-. 

    Y pronto se oyó que se decían: 

    .- “¿Somos clamor?”. 

    Una extraña... melodía: “¡Clamor!”.

    Una llamada ¡sorprendente!... que resonaba en cada uno: “¡¡Clamor!!”.

    Alguien… alguien empezó a tocar su cuerpo, y a buscar la envidia, la rabia, la obsesión, la venganza, el martirio, el dolor. No lo encontraba por ninguna parte. Y cada vez que tocaba cualquier lugar, sonaba: “¡¡Clamor!!”.

    No se atrevió a seguirse tocando. 

    Buscaba su importancia y… “¡¡Clamor!!”… 

    Nunca la encontró. 

    “¡Cla-amor!” se expresó... como si una flor decidiera abrir sus pétalos y... espirar su perfume.

    Todo podría parecer un inmenso jardín o una infinitud de mares. 

    No hacía falta el cuerpo, para vivir. 

    “¡¡Clamorrr!!”.

    Como una hoja temblorosa de expresarse, estuvo ahí… sin poder sonar... ante tanto ruido de permanente guerrear. 

    Pero aquel descuidado niño preguntó..., y la hoja se expresó: “¡¡Clamor!!”.

    Y el Clamor se fue... mostrando. 

    ***

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  •  

    And everything might have seemed to indicate that, after that landing in Normandy, barely 80 years ago -with still survivors-... it would seem to indicate that the festive arrangements that are commemorated in this triumph... put an end -put an end- to the wars.

    It was a huge sacrifice! They couldn't find any other way to end the fight.

    But soon the distributions came. “After” the war? –with question mark-. And the victors ‘distributions became racist, slavers, dominant... The most suitable thing to prepare for the next wars.

    The fact is that... -and here the warning of the Prayer Call-... is that such a contest did not develop -and it is not foreseeable that it will either- but rather a spread of partial contests following the original model, and that the only solution is final destruction.

    Well! It could be that this was the trajectory of humanity: to systematically arm itself to control its population and display its different domains.

    That goes on; plus, plus, plus... that personal development, which -at the beginning of the beginning- in the First World War, was so group-based that... you had to go to war and that's it! –name and surname were not necessary-, now, thanks to the combative, powerful, violent development –“combative, powerful, violent”-, in addition to the generalized partiality of established wars, and following past models, it is trying that each one –now with first and last name- stand out in one’s own personal war.

    If before it was “know yourself”, now it is “end with yourself”.

    You will discover a multitude of defects that you will have to fight; that, together with the bacteria that become resistant, little will be left of you. Of course –needless to say!- everyone around you is worse than you; whom you will have to fight in one way or another, to guarantee your personal hegemony, your importance.

    And so it is that each one can become a leader, winner, victor, loser, defeated, scared, fleeing, resentful, and vengeful... With the particularity, furthermore, that they can take turns: the one who today was defeat and despair, tomorrow can be successful and... even financial.

    The pattern is repeated at different scales. It seems as if there were a genetic triplet or a huge epigenome, which is now definitively transmitted from one to another.

    And during all this, a child was passing by... who asked into the air: "And God... where is he?".

    It could be a coincidence, but there was a thick, dense silence. Like not wanting to look.

    The birds stopped flying. They landed hesitantly.

    The clouds looked surprised. The wind did not move.

    The water remained suspended, as if not wanting to continue... quenching the thirst.

    The leaves of the plants looked at each other in surprise.

    "Where is it!?" –shouted a stone; it wasn't very big.

    Everyone looked to find where the sound was coming from.

    "Over there!" –said the earth-.

    And they all looked towards their land... and they only saw land.

    "Over there!"...

    Nobody knew where to look.

    "Here!" –said the moon-.

    But as soon as it was gone...

    "Here!" –said the sun... as soon as it appeared-.

    “Heeere” -said the cry, with three tears-.

    “Ha ha here” –said the laughter, with a guffaw-.

    "Over there!" -said... who?-.

    No direction. "Over there!".

    Everything continued... still.

    "Where?".

     

    "Where!?".

    And like a murmur that began to move the clouds, the water, the feathers of the birds...; like a sigh... before a new desperate sound:

    "Where...??".

    It is not known who answered, whether it was a fish or a heron... a lion, an elephant... a pedestrian... But it was heard clearly, "by everyone", without knowing where the voice, the sound, the word came from: 

    “In you!".

    Everything began to move restlessly. Everything began to rush. The wind accelerated... The dawn increased... Rain appeared. The river ran...

    The boy... –ah!, the boy!- smiled... and continued.

    Everyone remained restless, as if something had risen up inside them. Everyone was... surprised!... seeing that they were not what they thought they were.

    Suddenly, they didn't know. Knowledge... was diluted.

    And what was there, it was a... clamour.

    .- A clamour?...

    .- Yes! A clamour.

     

    .- A clamour?

    .- A clamour!!

     

    .- In you?

    .- Yes!

    .- God!!…

     

    .- “Am I clamour?” –said one-.

    And soon they were heard saying to each other:

    .- “Are we clamour?”

    A strange... melody: “Clamour”

    A surprising call!... that resonated in each one: “Clamour!!”.

    Someone... someone began to touch his body, and search for envy, rage, obsession, revenge, martyrdom, pain. He couldn't find it anywhere. And every time he touched any place, it sounded: “Clamour!!”.

    He did not dare to continue touching himself.

    He searched for his self-importance and… “Clamour!!”…

    He never found it.

    Cla-mour!” was expressed... as if a flower had decided to open its petals and... exhale its perfume.

    Everything could seem like an immense garden or infinity of seas.

    The body was not needed to live.

    “Clamour!!”.

    Like a leaf trembling to express itself, was there... unable to sound... in the face of so much noise of permanent warfare.

    But that careless child asked..., and the leaf expressed itself: “Clamour!!”.

    And the Clamour... showed itself.

    ***

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  •  

    Transcurrimos en unos tiempos... sin tiempo –por ejemplo-; con espacios sin espacios –por ejemplo-; con una precipitación sin ritmo –por ejemplo-. 

    Y con ello, la Llamada Orante nos sitúa en la necesidad de –digamos- “revisión”... de todo lo que se ha ido acumulando, a lo largo de las historias, como inamovible, como seguro, como cierto, como verdadero, como auténtico, y que ha condicionado nuestras respuestas, nuestras creencias, nuestro estar, nuestras decisiones, nuestras promesas. 

    La transmisión impositiva, dominante, exigente y esclavizadora de lo más fuerte, lo más poderoso, lo más influyente, ha ido condicionando cualquier búsqueda, cualquier descubrir, cualquier imaginación. 

    Podría decirse –sin temor a equivocarse mucho- que, como especie, nos hemos esclavizado. Y a lo largo del tiempo sin tiempo, y del espacio sin espacio, nos hemos precipitado a decisiones, a posiciones, a radicalismos, a conclusiones precipitadas. Que, como un “precipitado” –es decir, aquella sustancia que no se disuelve-, se precipita al fondo del vaso... y crea un estatismo, una imposición. Lo sobrenadante está sometido a la influencia de lo precipitado. 

    Y así nos movemos entre lo bueno y lo malo, lo bello y lo feo, lo alto, lo bajo: esa dualidad, sin duda, signo de esclavitud, que impone lo que debe ser y, aún más, lo que es, con el único aval de que lo dijo aquel... lo impuso o lo impusieron aquellos... O ya lo dijo Aristóteles o Platón o Kant o... cualquier influyente y poderoso afán que generó una idea y un elemento más de dominio. 

    Y es así que, desde la más tierna infancia, los progenitores, la escuela, las amistades, los juegos, los trabajos, los jefes, los religiosos... –véanse religiones-, los guías políticos, económicos –véanse gobiernos, estados- y sus correspondientes límites, crean toda una ¿filosofía?... del estar, del hacer. 

    Y así, los movimientos de lo humano se restringen según las necesidades del poder. 

    Y fijarse en un ejemplo.

    En este lugar del planeta en donde estamos, por las características de la población, según las opiniones más conservadoras, como el Banco... el Banco del país[1], se asegura que necesitamos aproximadamente un millón de emigrantes al año, durante varios años, para poder paliar lo que se ve venir de falta de recursos para generar productos y medios para garantizar –entre otras cosas, por ejemplo- las pensiones y... el sistema sanitario, etcétera. Digamos que “pensiones”, “sistema sanitario” y “educación” –por poner algo así-.

    Punto y seguido. Es obvio que la Comunidad Europea establece una estrategia –en la que participa nuestro país- en la que la emigración está totalmente restringida. Se invierten ¡cientos de millones! –cientos de millones, en intermediarios países con graves problemas de gobernabilidad-... se invierten millones en policía, en fronteras, para que no vengan a perturbar nuestra estabilidad.

    Punto y seguido. Pero, ¡qué curioso! Este año pasado nos visitaron 85 millones de turistas. En un año. O sea que si vienen un ratito y... “emigrantes”, pero vienen un ratito a consumir... 

    ¡85 millones! Probablemente este año lleguemos a 100 millones; y seamos el primer país, o casi el primer país, con más turismo del mundo. “Del mundo”.

    Mientras –a la vez- las barcazas naufragan. Mueren. Se establecen residencias –que antes eran “centros de acogida”, ahora son cárceles-, se deportan... y un largo etcétera que todos “conocemos” –entre comillas- por las noticias. 

    Y se establece como “normal”, ese fluir de humanidad... racista. 

    Y como ejemplo de millones, nos vale. 

    Pero, proporcionalmente, esos millones también se dan en el estilo de vida, en las creencias, en las actitudes, en las relaciones de cualquier tipo: personales, íntimas, familiares, etcétera.

    El establecer un vivir esclavista, en una especie que reside en un lugar del Universo en el que las diferentes biodiversidades saben de su lugar, su hacer, su deber... nos motiva, desde la Llamada Orante, a esa revisión de nuestras posiciones, creencias, fe, fidelidades... 

    Ya que la Especie Vida es una “singularidad” –dentro de nuestro profundo desconocer del universo inmediato-, no se plantea como un sistema esclavista, racista y sistemáticamente castigador, impositor... de cualquier detalle; a veces abruptamente, otras veces sibilinamente. Pero “el ácido de la crítica”, del poder que cada uno cree ostentar, se hace un látigo implacable. 

    Y puesto que el sentido del vivir no es el morir, no es el sacrificarse, no es el dolerse, sino que es el estar, contemplar, hacer en el sentido de las capacidades, descubrir, aprender, compartir, jugar... 

    Es fácil descubrirlo en cualquier especie. 

    Ahora bien. El estilo desarrollado por la humanidad es un estilo arrollador, dominador, controlador; no sólo del entorno, sino de él mismo, de la misma especie. Con lo cual, se hace doblemente esclavista: esclavista hacia el entorno y esclavista hacia sí mismo.

    La singularidad de la vida, la biodiversidad de la vida, la liberación del vivir, se hace, así –digamos que invocando a la bondad-, muy difícil. 

    Y es así que, quizás “exageradamente”, se podría decir que la humanidad se ha convertido en residuos –así, dicho deprisa, para que se pueda escuchar u olvidar rápidamente-; en precipitados. 

    Deja de ser “fluido”, deja de ser bebible, deja de ser potable, para convertirse en una especie tóxica para sí misma y para todo el entorno. 

    Y lo especialmente significativo, desde la Llamada Orante, es que esto no es una perspectiva o visión de “aquéllos” –que son malos-, de “aquellos otros” –que son...-. ¡No! Sino que es algo aplicable a cada individuo.

    Que la revisión –o sea visionarse, visionar de nuevo- le corresponde a cada ser. No le corresponde a este dominador o a aquél. No, no, no. 

    Cada ser ya va marcado con su número clave de esclavo, de una manera o de otra. 

    Y le aguarda este, aquel y el otro destino. 

    Es curioso: el mundo “libre” critica las castas hindúes. Es curioso, ¿no? ¿No hay castas en el mundo “libre”?

    Corrupción, prostitución, guerra, incultura, hambre... y un largo etcétera. Eso sí, es un mundo libre. Ahí empiezan las filosofías de crear microsistemas, al margen de las evidencias de Universo. 

    “Crear verdades”… 

    ¿Se puede crear una verdad? 

    Podría decirse que resulta evidente que, para hacer una ‘re-visión’, para visionar de nuevo la vida, se requiere contar con otros elementos que no son los que se evidencian hasta ahora, puesto que, si empleamos los mismos métodos, el resultado va a ser parecido; o, mejor dicho, peor

    Con cierta frecuencia –hace ya un tiempo- decíamos que estaba... –desde la óptica orante- decíamos que estaba todo por hacer

    Y con el paso de ese impostor que es el tiempo, se ve que cada vez es más evidente. 

    Y “todo por hacer” implica ahora esa ‘re-visión’ de “mi” posición, de “mi” actuación, de “mi” disposición, de “mi” creencia.

    Una revisión... “bajo” –entre comillas, lo de bajo- la inspiración orante, bajo el sentido universal. Entendiéndose por “universal” aquella posición que contempla a la Especie Vida –como así venimos anunciando-, que agrupa a toda la materia viviente. 

    Esta perspectiva que nos da la Oración, bajo esta óptica, pudiera parecer, en base a las verdades impuestas, dominadoras... –en base a ello-, podría parecer una posición, si se le da una cierta creencia –cierta, nada más-, una posición ¡terrible!, con unas posibilidades escasas de realmente revisionarse. 

    Pero, bajo la perspectiva orante, es totalmente distinto. El poderme dar cuenta, el haber llegado a un punto en el que, desde la inspiración de lo orante, se me muestra cuál es la posición que como especie y como individuo ocupo, es una revelación liberadora. No es una mala noticia. 

    Es un descubrir que, en esa revisión –cuidado: no confundir con el revisionismo político, sino que es entrar en otra visión de lo que tenemos, como nos está conduciendo la oración ahora-, estaremos en condiciones de alegría, de alborozo, por darnos cuenta, porque nos han hecho “caer en”, porque hemos colocado las piezas de “nuestras verdades” en otras posiciones, y se han derretido, se han precipitado. 

    Y a lo mejor –a lo mejor- los grandes mitos: Pasteur, Darwin, Freud, Marx… a lo mejor, en sus sistemas de poder, no es que estuvieran equivocados, sino que eran esclavizadores: excluían... sometían... unas evidencias, a unas verdades. 

    Si le dijeran... –para ver un ejemplo muy simple- si le dijeran a Pasteur, con sus teorías –que siguen dominando, claro-, pero si le dijeran por un momento que hoy se hacen trasplantes de heces para mejorar la microbiota, y así mejorar el sistema inmune y la capacidad cognitiva, probablemente le daría un vahído o un mareo o algo así. 

    Y esto no significa que hayamos avanzado, no, pero la conceptualización del microbio, de la infección, de... 

    Todos los días mueren un número significativo de personas, en hospitales, víctimas de infecciones bacterianas. Pero, atención: no por las súper-bacterias. No. No, no. Por las bacterias comunes y normales. Más muertos que los que perecen en los accidentes de tráfico. 

    Son números y estadísticas, sí, sí. Pero como dicen algunos revisionistas: “Cuanto menos vayas al hospital, mejor”. Pero a la vez se ha hecho necesario. 

    Se reúnen los sabios, los expertos –porque ahora, la palabra “sabios”, no, no, no, pero son expertos, y sobre todo neurocientíficos; todos son ya neurocientíficos y expertos-, se reúnen para evidenciar lo evidente –por ejemplo en el caso de los hospitales-, y se sigue ‘inversionando’ en nuevos y potentes antibióticos para las súper-bacterias. ¡Pero!... la mayoría de esas personas que perecen, lo hacen por bacterias simples, debido a que vienen ya muy medicados, debido a que su sistema inmune está debilitado, debido a que la atención, el servicio, los protocolos de cuidados están alterados por falta de personal, por falta de preparación del personal, por descuidos consentidos... y, bueno, pónganle un largo etcétera. 

    Así que, en ese caso –como planteado en otro caso-, el factor “suerte” tiene mucha importancia. Ya hace muchos años que se inició un estudio –que desconocemos cómo va y si sigue- a propósito de la suerte y la salud. Se inició en Oxford, en Inglaterra. Muchos años hace. No tenemos noticias de ello. 

    Pero es difícil resistirse a que “no existe la suerte”: ese conjunto de pequeños detalles que hacen posible –siguiendo con el ejemplo- que el médico de guardia esté muy atento, que el personal de ese turno esté muy capacitado, que se lleven a cabo las prospecciones necesarias, que se establezca un diagnóstico correcto… 

    Hay que tener suerte. Porque lo más probable es que... “a lo mejor, el anestesista”, “quizás el material que se emplee”, “a lo mejor no estaba aquel fármaco” o “estaba pasado de horas aquel técnico, y no pudieron hacer lo que…” y ese largo etcétera. 

    ¿Habrá que creer en la suerte? 

    ¿Y cómo se organiza la suerte? 

    Napoleón Bonaparte decía que había que buscarla. Él no la encontró. 

    Quizás la suerte esté en esa ‘re-visión’ en la que nos posicionemos bajo otras perspectivas, y evaluemos nuestras actitudes-decisiones... con esos amaneceres que dan pie a nuestra vida, con ese Amor con el que la Creación nos distingue para poder seguir hablando, respirando, comiendo, aplaudiendo...; criticando, revisando, insultando, y todo ese largo andar que nos coloca en una posición claudicante, con cojera, con cansancio.

    Con esa actitud de desespero que, en el fondo, es un producto de soberbia. Porque si se hicieran las cosas como uno quisiera, no pasaría eso o aquello o lo otro, ¿verdad?

    Si tuviéramos que puntualizar todo ello en una frase breve, concisa, que nos impacte, podríamos decir –y ya se ha comentado otras veces- que, el mundo –fíjense qué concepto: “el mundo”-, el mundo –en cualquier caso, para entender rápido- no está hecho a nuestra medida”. Y por mucho que queramos, nunca lo haremos a nuestra petición. 

    Y eso es una esclavitud.

    Y lo que es peor: una esclavitud que no plantea soluciones, porque el ser se sigue empeñando en hacer un mundo a su medida. Todavía estamos. Y así se muestra la Llamada Orante, para anticiparnos a empezar en algún momento a desmontar todo este precipitado. Y hacernos solubles, potables, servidores de necesidades y aceptadores de ellas, huyendo de “las verdades”; esas que no dejan pasar el aire; esas que no permiten el amanecer; esas que se cierran en sus clavos.

    El parar en la egolatría, y decir  a las visiones liberadoras, nos pueden llevar a ese sosiego en el que no precipitemos, en el que no nos hagamos residuos y esclavos permanentes, tanto los esclavizadores como los esclavos propiamente dichos. 

    “Hacernos en el sentido de la Nueva Bondad”, bajo la Misericordia que nos regala la Providencia permanentemente..., nos hace entreabrirnos a otras visiones: las que se corresponden como habitantes del Universo.

     

    [1] El “Banco de España”

    ***

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  •  

    We go through times... without time -for example-; with spaces without spaces -for example-; with precipitation without rhythm -for example-.

    And with this, the Prayer Call places us in the need of -let's say- "revision"... of everything that has been accumulated, throughout history, as immovable, as sure, as certain, as true, as authentic, and that has conditioned our responses, our beliefs, our being, our decisions, our promises.

    The imposing, dominant, demanding and enslaving transmission of the strongest, the most powerful, the most influential, has been conditioning any search, any discovery, any imagination.

    It could be said –without fear of being too wrong- that, as a species, we have enslaved ourselves. And throughout time without time, and space without space, we have rushed into decisions, positions, radicalisms, to rushed conclusions. That, like a “precipitate” –that is, that substance that does not dissolve- precipitates into the bottom of the glass... and creates a static state, an imposition. The suspended is subject to the influence of the precipitate.

    And so, we move between the good and the bad, the beautiful and the ugly, the high, the low: that duality, undoubtedly, a sign of slavery, which imposes what should be and, even more, what is, with the only guarantee of the one who said it... or imposed by this one or imposed by those others ... Or Aristotle or Plato or Kant already said it or... any influential and powerful desire that generated an idea and one more element of dominance.

    And so it is that, from the earliest childhood, parents, school, friendships, games, jobs, bosses, religious leaders... -see religions-, political and economic guides -see governments, states- and their corresponding limits, create a whole philosophy?... of being, of doing.

    And so, the movements of human are restricted according to the needs of power.

    And look at an example.

    In this part of the planet where we are, due to the characteristics of the population, according to the most conservative opinions, such as the Bank of Spain... the Bank of the country, assures that we need approximately one million emigrants a year, for several years, to be able to alleviate what we see coming from the lack of resources to generate products and means to guarantee -among other things, for example- pensions and... health system, etc. Let's say “pensions”, “health system” and “education” –just to put it like that-.

    Full stop. It is obvious that the European Community establishes a strategy –in which our country participates- in which emigration is totally restricted. Hundreds of millions are invested! –hundreds of millions, in intermediary countries with serious governance problems-... millions are invested in police, in borders, so that they do not come to disturb our stability.

    Full stop. But how curious! Last year 85 million tourists visited us. In a year. So, if they come for a little while and... “emigrants”, but they come for a little while to consume...

    85 million! This year we will probably reach 100 million; and we are the first country, or almost the first country, with the most tourism in the world. "In the world".

    While –at the same time- the barges are shipwrecked. They die. Residences are established –which were previously “reception centres”, now they are prisons-, people are deported... and a long etcetera that we all “know” –in quotes- from the news.

    And it is established as “normal”, that flow of humanity… racist.

    And as an example of millions, it is good for us.

    But proportionally, those millions also occur in lifestyle, in beliefs, in attitudes, in relationships of any kind: personal, intimate, family, etc.

    Establishing a slave-like way of life, in a species that resides in a place in the Universe in which the different bio diversities know their place, their doing, their duty... motivates us, from the Prayer Call, to this review of our positions, beliefs, faith, fidelities...

    Since Life Species is a "singularity" -within our profound ignorance of the immediate universe-, it does not pose as a slave system, racist and systematically punishing, imposing...of any detail; sometimes abruptly, other times sibylline. But “the acid of criticism”, of the power that everyone believes they hold, becomes an implacable whip.

    And since the meaning of living is not dying, it is not sacrificing, it is not hurting, but it is being, contemplating, doing in the sense of capabilities, discovering, learning, sharing, playing...

    It is easy to spot it in any species.

    However. The style developed by humanity is an overwhelming, dominating, controlling style; not only of the environment, but of itself, of the species itself. Thus, it becomes doubly slaver: a slaver towards the environment and a slaver towards itself.

    The singularity of life, the biodiversity of life, the liberation of living, becomes, thus –let's say invoking goodness- very difficult.

    And so, perhaps "exaggeratedly", one could say that humanity has become waste -thus, said quickly, so that it can be heard or forgotten quickly-; in precipitates.

    It stops being “fluid”, it ceases being drinkable, it ceases being potable, to become a toxic species for itself and for the entire environment.

    And what is especially significant, from the Prayer Call, is that this is not a perspective or vision of “those” –who are bad-, of “those others” –who are...-. No! But it is something applicable to each individual.

    The revision –that is, viewing oneself, viewing oneself again- is up to each being. It is not up to this dominator or that one. No, no, no.

    Each being is already marked with its slave key number, in one way or another.

    And this, that and the other fate awaits it.

    It's funny: the “free” world criticizes Hindu castes. Funny, isn't it? Are there no castes in the “free” world?

    Corruption, prostitution, war, ignorance, hunger... and a long etcetera. But of course, it is a free world. That's where the philosophies of creating microsystems begin, regardless of the evidence of the Universe.

    “Creating truths”…

    It is possible to create a truth?

    It could be said that it is evident that, to carry out a 're-vision', to re-vision life again, it is necessary to have other elements that are not the ones evident so far, since, if we use the same methods, the result will be similar; or, rather, worse.

    With some frequency  –some time ago now-  we used to say that it was... –from a prayerful perspective- we said that everything was yet to be done.

    And with the passage of that impostor that is time, it is seen that it is becoming more and more evident.

    And “everything to be done” now implies that ‘re-vision’ of “my” position, of “my” action, of “my” disposition, of “my” belief.

    A revision... “under” –in quotes, under- the prayerful inspiration, under the universal sense. “Universal” being understood as that position that contemplates the Species Life –as we have been announcing- which brings together all living matter.

    This perspective that Prayer gives us, from this point of view, could seem, based on the imposed truths, dominating... -based on it-, it could seem like a position, if it is given a certain belief -certain, nothing more-, a terrible position!, with little possibility of really revising oneself.

    But, under the prayerful perspective, it is totally different. Being able to realize, having reached a point where, from the inspiration of prayer, I am shown what position I occupy as a species and as an individual, is a liberating revelation. It's not bad news.

    It is a discovery that, in that revision -be careful: not to confuse it with political revisionism, but rather it is to enter into another vision of what we have, as prayer is leading us now-, we will be in conditions of joy, of exhilaration, to realise that they have made us “fall into”, because we have placed the pieces of “our truths” in other positions, and they have melted, they have precipitated.

    And maybe -maybe- the great myths: Pasteur, Darwin, Freud, Marx... maybe, in their systems of power, it is not that they were wrong, but that they were enslavers: they excluded... they subjected... some evidence, some truths.

    If they told... -to see a very simple example- if they told Pasteur, with his theories -which continue to dominate, of course-, but if they told for a moment that today they are making stool transplants to improve the micro biota, and thus improve the immune system and cognitive ability, he would probably get lightheaded or dizzy or something like that.

    And this does not mean that we have advanced, no, but the conceptualization of the microbe, of the infection, of...

    Every day a significant number of people die in hospitals from bacterial infections. But be careful: not due to super-bacteria. No, no, no. By ordinary and normal bacteria. More deaths than those who perish in traffic accidents.

    They are numbers and statistics, yes, yes. But as some revisionist say: “The less you go to the hospital, the better”. But at the same time, it has become necessary.

    The wise men, the experts come together –because now, the word “wise men”, no, no, no, but they are experts, and above all neuroscientists; they are all now neuroscientists and experts-, they come together to demonstrate the obvious -for example in the case of hospitals-, and they continue to 'invest' in new and powerful antibiotics for super-bacteria. But!... most of those people who die, do so due to simple bacteria, because they are already highly medicated, because their immune system is weakened, because the attention, the service, the protocols of care are altered due to lack of personnel, lack of staff preparation, due to deliberate carelessness... and, well, put a long etcetera.

    So, in that case –as stated in another case- the “luck” factor is very important. It has been many years since a study began –we do not know how it is going or if it continues- regarding luck and health. It began in Oxford, in England. Many years ago. We have no news about it.

    But it is difficult to resist the fact that “there is no such thing as luck”: that set of small details that make possible –continuing with the example- that the doctor on duty to be very attentive, for the staff on that shift to be highly trained, that they carry out the necessary surveys, establish a correct diagnosis...

    You have to be lucky. Because the most likely thing is that... "maybe the anaesthetist", "maybe the material used", "maybe the drug wasn't there" or "that technician was overworked, and they couldn't do what that…” and that long etcetera.

    Should we believe in luck?

    And how is luck organized?

    Napoleon Bonaparte said that we had to look for it. He didn't find it.

    Perhaps luck lies in that 're-vision' in which we position ourselves from other perspectives, and evaluate our attitudes-decisions... with those dawns that give rise to our lives, with that Love with which Creation distinguishes us to being able to continue talking, breathing, eating, applauding...; criticizing, revising, insulting, and all that long walking that puts us in an abandoned position, with lameness, with tiredness.

     With that attitude of despair that, deep down, is a result of arrogance. Because if things were done the way you wanted, this or that or the other wouldn't happen, would it?

    If we had to point out all this in a short, concise sentence that impacts us, we could say –and it has already been commented on other occasions- that, “the world –just look at the concept: “the world”-, the world –in any case , to understand quickly- it is not made to our measure”. And no matter how much we want to, we will never do it at our request.

    And that is slavery.

    And what is worse: a slavery that does not propose solutions, because the being continues to insist on making a world tailored to it. We are still. And this is how the Prayer Call is shown, to anticipate starting at some point to dismantle all this precipitate. And make ourselves soluble, potable, servants of needs and acceptors of them, fleeing from “the truths”; those that do not allow air to pass through; those that do not allow the dawn; those that close on their nails.

    Stopping in egomania, and saying yes to liberating visions, can lead us to that peace in which we do not precipitate, in which we do not become waste and permanent slaves, both the enslavers and the slaves themselves.

    “Becoming in the sense of the New Goodness”, under the Mercy that Providence gives us permanently..., makes us open to other visions: those that correspond to us, as inhabitants of the Universe.

    ***

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